ANAYÍN SÁNCHEZ DE ADORNO
Un 11 de marzo, nació en Caracas, en la Maternidad Concepción Palacios, mi muy querida, piadosa y "evangelizadora, estrella🌟 número 1, ANAYÍN SÁNCHEZ DE ADORNO", Coordinadora de Formación Católica de Mano Amiga Mariches.
Su madre, colombiana, de 22 años de edad, llegó a Venezuela en 1960, como niñera de una familia, en la urbanización Los Palos Grandes de Caracas. Su papá, italiano, trabajaba en una farmacia en la misma zona. De esa relación, su madre queda embarazada y en medio de los síntomas del embarazo, se le desarrolló la lepra. La familia de la casa donde trabajaba, la llevó a la maternidad y allí estuvo aislada durante los nueve meses de embarazo, en un cuartico de la lavandería.
Anayín nació sana y la enfermedad de su mamá estaba controlada, pero inmediatamente que dio a luz, las deportaron a Colombia. Su padre nunca llegó a saber de su existencia. Al llegar a Colombia, con Anayín en brazos, su madre fue enviada a un leprocomio, ubicado en el Municipio Contratación, departamento Santander. Luego conoció a un señor llamado Fernando López, viudo, con tres hijas, con quien se casó, tuvieron otra niña y después un varón.
Vivió y creció en un hogar con carencias económicas, pero con abundancia de cariño y valores cristianos. Estudió primaria y bachillerato en colegios salesianos. Quiso ser monja y estuvo un año interna, pero no sabe si era muy “rochelera” o las monjas demasiado serias, pero la regañaban mucho y no quiso continuar.
A los 20 años llegó a Caracas como turista, para conocer. Trabajó en una fábrica de carteras italianas y en una encuadernadora. Luego de un tiempo, conoció a Sinforiano, un paraguayo, con quien se casó a los 24 años y con quien lleva 32 de matrimonio, con sus altas y sus bajas, siempre de la mano de Dios, superando obstáculos y dificultades. Él es carpintero en la Nunciatura Apostólica.
De esa unión, nacieron dos hijos: Nayi Leonor, de 29 años, egresada de la IV promoción de Mano amiga, quien estudia educación, mención matemática en la Universidad Nacional Abierta, actualmente es profesora de matemática del Instituto Cumbres de Caracas, y está felizmente casada hace 8 años. Y Fernando Antonio, de 26 años, egresado de la VI promoción de Mano Amiga, Licenciado en Matemáticas de la UCV, Técnico veterinario y auxiliar contable, fue profesor de matemática del Instituto Cumbres de Caracas; y luego entró al seminario de los legionarios de Cristo, donde se estuvo formando por varios años, pero en su proceso de discernimiento, previo a la Ordenación, comprendió que podía continuar sirviendo a Papá Dios de otra forma; y ahora se encuentra preparando su salida de Cheshire, Connecticut, con un nuevo destino y trabajo, afortunadamente y con la ayuda de Dios y de familias del Regnum Christi, que lo conocen y lo han apoyado de manera significativa en su regreso al mundo laboral.
Cuando Anayín tenía 30 años, llevó a su hija a estudiar a Mano Amiga Mariches. Al año siguiente, pidieron colaboración de los representantes para dar catequesis a los niños y ella se anotó. Ingresó entonces como colaboradora en 1996, comenzó a trabajar fija como auxiliar de aula en 1997, pasó a ser auxiliar de disciplina en 1999, en 2002 se encargó de la prefectura de disciplina de las niñas, y desde el 2007 hasta la fecha, es la Coordinadora de Formación Católica de Mano Amiga Mariches. Desde el primer momento, se enamoró perdidamente de la obra, a la cual le ha dedicado su vida.
Anayín es catequista formada en el Secretariado Catequístico de la Arquidiócesis de Caracas, educadora en la fe de la Escuela de la fe y recientemente terminó el componente docente, en el Instituto Cumbres de Caracas, dictado por profesionales de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (UPEL). Se mantiene en constante formación y actualización, y se ocupa de que su equipo de catequistas también lo esté, de prepararlas, de formarlas y de llevar a Papá Dios a lo más profundo de sus corazones.
Para Anayín, Mano Amiga es su casa, sus compañeras de trabajo son su familia, allí crecieron sus hijos y agradece la oportunidad que le dieron de prepararse y crecer espiritualmente. Ama el contacto con los niños y jóvenes, las jornadas sabatinas y tardes de catequesis con los adultos, así como el apoyo y acompañamiento que recibe de sus superiores, en la planificación de actividades de evangelización para estudiantes y representantes.
Como catequista, tiene muchas anécdotas, pero recuerda especialmente un niño de primer grado que le gustaban mucho las historias que les contaba en la clase de religión, y la mamá fue muy preocupada al colegio, porque el niño llegó a la casa diciendo que se quería morir, porque la maestra de religión le dijo que el cielo estaba lleno de angelitos, estaba Dios y todo era tan bello que no se sentía hambre, ni sufrimiento, que allá todo es de mucha tranquilidad, profunda paz y alegría; y que debemos portarnos muy bien con Papá Dios, para poder ir con Él. Y el niño preguntó y “¿cuándo podemos ir?” A lo que Anayín le respondió: “cuando nos morimos”. El niño quedó tan conmovido con la historia que quería morirse rápido para ir al cielo, y la mamá estaba muy asustada.
Anayín trabaja como una hormiguita, es responsable, creativa, apasionada, incansable, organizada, exigente con los estudiantes, con las catequistas y consigo misma, de valores firmes e inquebrantables, ansiosa e inquieta, sobre todo en la víspera de celebraciones importantes a su cargo. Cuenta con una seguridad y una confianza únicas, que le impiden desenfocarse, perder el norte o la esencia… porque todo lo que hace es por y para Papá Dios. Es un pilar fundamental de Mano Amiga, una evangelizadora nata, capaz de sembrar a Papá Dios en cada alma que toca, logrando extraer siempre lo mejor de cada una.
Gracias Anayín, por tu granito de arena para que Mano Amiga sea cada día un lugar mejor, por ser "🌟estrella que deja huella" con tu coherencia, con tu hermoso testimonio de vida, llevando a Papá Dios a cada rincón, siendo ejemplo y modelo para tantos estudiantes que han pasado por tus manos, dejando huellas indelebles en sus vidas y en las de quienes hemos tenido el placer y el honor de trabajar contigo, conocer tu esencia y ver la grandeza que hay en tu corazón. ¡Qué Dios te bendiga! 💫
Ciudad de Panamá, 28 de marzo de 2020.
Si deseas hacer un aporte a Mano Amiga Venezuela, puedes hacerlo a través de su página web: www.manoamigavenezuela.org, escribiendo un email a manoamigavenezuela@gmail.com o por los teléfonos +58 (212) 9850540 y +58 (212) 2581107 ¡Gracias! 💙






¡Qué belleza de historia y de persona! Emocionante de principio a fin :) Gracias por compartirla.
ResponderEliminarDios te bendiga siempre Anayin, que bendición tan grande el conocerte.🥰🤗
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